Zozobra

 

Recuperando textos antiguos, esta vez del 6 de Septiembre del 2012, escrito mientras estaba viviendo en EEUU:

 

Hoy empiezan las fiestas de Santa Fe con la quema de la “Zozobra“. Y os preguntaréis ¿Qué leches es esto?

Pues resulta que en 1712 decidieron conmemorar la reconquista española de Santa Fe que había sucedido 20 años antes (echando como siempre a los pobres indígenas) a manos de  Don Diego de Vargas.
¿Y como lo hicieron? Pues construyendo una marioneta gigante que simboliza el mal en el mundo. Ah si, y en 1924 de repente a alguien se le ocurrió que quemarla así en plan a lo grande era una buena idea. ¿Entendéis algo?  Yo tampoco, pero os dejo un link a la entrada de la wikipedia a ver si alguien ilumina mi consciencia.

 

Sea como fuere,  unas cuantas personas de la universidad y yo decidimos ir a ver que se cocía por aquellos lares. Salimos las 18:30 con la intención de coger el autobús que nos lleva al downtown, para darnos cuenta después de 45 minutos esperando, que ese día, por ser fiesta, habían cortado la línea.

En la vorágine de la desesperación nos ponemos a hablar con un hombre que estaba aparcando a nuestro lado su camioneta…y ¡nos dice que nos lleva al pueblo! Conclusión: 14 mexicanos/españoles en la parte de atrás de la pick-up, con las melenas al viento y muchas ganas de pasarnoslo bien 🙂

 

Una vez allí y después de esperar dos horas de cola y pagar 20$ de entrada, conseguimos pasar. El recinto es un campo de fútbol americano, con mucho césped y americanos en sillas plegables. Se supone que la quema iba a empezar a las 20:00, pero al final comenzó a las 22:00 (Yo ya estaba aburrida como una piedra)

Tras el pregón, sale una chica bailoteando alrededor de la marioneta, y unos hombres vestidos de fantasmas moviendose descordinados. Bastante penoso. Bailan durante ¿15 minutos? Una burrada. Es aburridisimo.

 

Después salen unos tios cachas con cariocas de colores, otro rato descordinados. Ahora ¡oh si! se juntan los de las cariocas con los fantasmas y unas cuantas chicas con mini-antorchas. Otra media hora así. Pierdo la concentración y me pongo a pensar en sexo salvaje.

 

Cuando recupero la atención hay unas cuantas personas (incluidos los hombres de las  cariocas, las mozas de antorchas y los fantasmuelos) dando vueltas por el escenario, ahora todos tienen antorchas y de vez en cuando se oyen petardos pequeños. También encienden fuegos artificiales blancos a los lados de la marioneta, todo bastante bonito . Otra media hora así. A todo esto la marioneta va moviendo la boca, los brazos y los ojos (que están iluminados por bombillitas de colores), además se oyen sonidos como de risas y gruñidos. Yo no paro de imaginarme a un hombre gruñendo delante del micro.

 

Por fin, POR FIN parece que van a poner a arder la cosa. La chica bailonga se queda sola con una antorchita y prende un ¿petardo? que está dirigido a la cara de la marioneta. Empieza a arderle la boca y todo sucede muy rápido: se prende la cara, que se mueve hacia los lados en llamas, y más tarde el pecho y los brazos, que se agitan sin parar. Cada vez hace más calor, y eso que estoy lejos…se levanta una columna de unos 12 metros de fuego, espectacular.

Comienzan a salir fuegos artificiales, petardos y lucecitas por todas partes, cuando de repente, ¡BUM! toda la estructura de la marioneta se desploma hasta el suelo, donde sigue ardiendo durante un rato. Salen más fuegos artificiales.

Al final alguien toca música de gaitas ¿¿¿??

Saliendo ya del recinto, dejamos que el grupo de delante coja un taxi para ir a la universidad. ¡Mala idea! tenemos que esperar una hora y 40 minutos para encontrar otro taxi que se digne a recogernos y llevarnos a las residencias.

 
¿Sensación final? Me quedo con la última media hora de show. En el resto del espectáculo se notaba demasiado que estaban haciendo tiempo, ¡Y les faltaban unos cuantos ensayos!

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.