Tecnología sexual de resistencia.

Me preguntan porque puede llegar a ponerme más una mujer o un hombre trans con un strap-on que un bio-hombre y yo sólo puedo responder, por la fuerza. Él nació con los privilegios de serie, quien se calza un arnés luchó por ellos, de un modo u otro. Los pidió prestados, los robó, se los agenció a hurtadillas… la cuestión es que agarró un dildo, creó así un falo proestético y le dijo a esta sociedad de mierda que sería el/ella quien iba a follarse al mundo.

Y eso, es poder.

En la era que viene, donde el sexo anal va a unir a todos los géneros posibles, el arnés va a ser símbolo de libertad.

Por QueerPunkRiot

 

Estoy sin palabras 🙂

6 comments
  1. Me encanta el texto, aunque esté en desacuerdo con él.

    Saludos. 🙂

  2. Acabo de descubrir tu blog y lo estoy devorando, viendo con placer que eres una tía sin prejuicios que usa fotos de Todd Hido para citar poemas preciosos y que ves el mundo con una inocencia y una fuerza que, de verdad, envidio.

    … pero no estoy de acuerdo con los “privilegios” o el “poder”. Ese “falocentrismo/falocracia” no sale de nosotros, los hombres (y perdón si me pongo guerrero).

    Buenas noches! 🙂

    1. ¡Muy interesante propuesta Alf! ¿Me explicas un poco mejor a qué te refieres? ¿De donde vienen los privilegios de poder? ¡Un beso grande!

  3. Gracias. Simplemente creo que la concepción de que los hombres mandamos por tener polla ya cansa, tanto como que las mujeres son mejores por tener coño (y útero). ¿Qué es mejor, el invierno o el verano? Te gustará más uno u otro, pero no se puede decir que uno u otro es mejor: ambos son naturales y necesarios.

    Para simplificar, voy a generalizar: la fuerza física (patrimonio de los hombres) siempre ha sido la que ha hecho cosas en el mundo, hasta hace relativamente poco. Como las mujeres no quieren ser paridoras / consoladores, han tenido que echar mano de sus armas para equilibrar la balanza. En cuanto a inteligencia, la del hombre es más práctica (espacial, numérica, etc) y la de la mujer, emocional y perceptiva. Ahora que la fuerza o el pragmatismo están relativizados la mujer cobra más importancia en la sociedad… cometiendo a menudo errores que han cometido los hombres (bastante antes de nacer yo, por cierto). Las “feminazis” que no persiguen igualdad sino dominación, no hacen otra cosa que perpetuar este sistema de poder. Y cuando una mujer me dice que yo tengo poder por haber nacido con polla…. pues no lo entiendo. Creo que la confrontación es más fácil que la comprensión y eso es lo que pasa.

    Como hombre (y la mayoría de nosotros) estoy más que harto de la imagen de nosotros en muchas ocasiones: soy un violador / un egoísta manipulador sin escrúpulos / un cazurro / etc hasta que no se demuestre lo contrario. Hablar de esto da para días y todos conocemos los discursos de sobra. Mi punto de vista es que hombres y mujeres -sin viceversa por favor! ;)- somos diferentes, lo que no nos hace mejores o peores. Ambos queremos calor, seguridad, sexo, entretenimiento, etc. Somos simplemente ying y yang.

    … y no me tires más de la lengua 😉

    1. Hombre, no creo que aquí nadie esté hablando de “mejor” ni “peor” sexo. O yo por lo menos en ningún momento lo he entendido así. Que vivimos en una sociedad patriarcal es un hecho, y que sigue existiendo machismo y “dominación masculina” como tu lo llamas es algo más que comprobado.
      Lo cual no engloba a todos los hombres como violadores, egoístas o cazurros. De hecho la sociedad occidental os da la oportunidad de convertiros en feministas y luchar por la igualdad de género del mismo modo que hacemos nosotras, las afectadas.

      Y si, estoy de acuerdo en que hombres y mujeres somos diferentes ¡Por supuesto! pero nuestros derechos deberían ser lo mismos. Y simplemente, no lo son. ¿Tú tienes miedo de que te violen cuando vas un viernes por la calle solo? ¿Te cambias de ropa porque “te da cosa ir demasiado provocativo”? ¿Sabes cuantas veces me han dicho que como mujer está mal que disfrute del sexo? Muchas, muchisimas. Ya te digo, lo mejor tú como hombre no lo notas, pero te prometo que el machisto sigue muy pero que muy presente.

      En todo caso ¡Este post no iba sobre nada de eso! sino sobre el orgullo de ser trans. De cómo admiro la fuerza de los transexuales para luchar no solo contra los prejuicios, también contra su propio cuerpo biológico para convertirse en lo que realmente son. Eso es fuerza, y eso es poder 🙂

  4. Entendido así, estoy de acuerdo con ese Poder para dominar tu propia vida.

    Yo no tengo miedo a que me violen, a veces sí lo tengo a que me peguen una paliza porque sí, pero ese problema está en el agresor, no en la víctima.
    Pero piensa que los hombres no tenemos muchos privilegios que tenéis las mujeres, y que el machismo nos hace tanto daño como a vosotras (nos duele por empatía y también pagamos el pato a menudo).
    Reconozco que me gusta tener la última palabra 😉 Charlar contigo es un placer 🙂

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