Health Care II

Desde que soy una cria, y gracias a unos padres que cuidaron mucho de mi, he gozado de buena salud. No me ponía enferma prácticamente nunca, no tuve escoliosis, ni asma, ni ninguna enfermedad medianamente grave, y sin embargo a los dieciseis años y de forma prácticamente inexplicable empecé a notarme cada vez más y más debil, especialmente en primavera me lloraban los ojos, me costaba respirar y tenía todos los síntomas de una gripe grave durante meses.
Llegado a un punto bastante preocupante y sin saber que me pasaba, decidí ir al médico ¿Y cúal fue la respuesta? ¡Tienes alergia al pólen! Y mi pregunta fue ¿Y esto, de repente? No he cambiado ningun hábito, camino por los mismos sitios, tengo las mismas plantas en mi casa, ¿Cómo puedo haber desarrollado de pronto una alergia?

Hagamos un breve resumen teórico:
Para reaccionar contra las partículas de polen, que vienen a ser unos agentes externos desconocidos que ni pinchan ni cortan en nuestro organismo, las células de nuestro sistema inmunológico segregan histamina, queeee a su vez dispara la respuesta inflamatoria  que nos provoca picor en la nariz y el paladar, estornudos, dificultad respiratoria y otros tantos síntomas desagradables. Pero claro ¡eso no es todo! Resulta que la contaminación ambiental incrementa la sensibilidad de nuestro sistema inmunológico, dañando la membrana mucosa de las vías respiratorias y haciendo que las partículas de polen atraviesen con mayor facilidad las membranas de las células.
Osea, que la contaminación nos hace más propensos a desarrollar alergia al pólen.

Y así, después de dieciseis años de una salud envidiable me vi involucrada en ¡el maravilloso mundo de las vacunas!

Me recetaron un medicamento “hecho a medida” (Pangramin Plus) para los alérgenos específicos que me provocan una reacción negativa en el organismo. Véase: gramíneas, falso platanero.
Dicha vacuna me cuesta un riñón y la mitad del otro, pero me asegura no tener alergia nunca jamás de los jamases en mi vida; por lo menos a estas dos cosas.

Y ahora lo malo: el tratamiento dura de tres a cinco años, durante los cuales tienes que ir al médico, al principio cada semana y luego cada mes, para que te ponga tu inyección de rigor. Imaginaos yendo todas las semanas durante tres años al médico para recibir tu dosis semanal de gramíneas ¿apetitoso, verdad? Pues en España por lo menos te pinchan gratis.

Estoy en mi cuarto año de vacunacion, y como únicamente tengo dosis de mantenimiento solo tengo que ir una vez al mes y, en casos excepcionales, (como que estés en otro país, ¡ejem!) cada dos meses.

Me puse la última vacuna hace dos meses y medio (¡ejemejeeeem!) y ya tocaba ir a repetir la experiencia. Tras aprender que si aparecías después de las 17:00 h. por el centro de salud, te cobraban 125$ en vez de los 90$ de rigor, hoy he salido a las 15:30 del hotel para andar media hora por la nieve a -8ºC.

He llegado al edificio y como ya tenían cojidos todos mis datos de la última vez, no me han hecho esperar demasiado (apenas una hora, y teniendo en cuenta las dos horas y media de la última vez, es un claro avance). Allí todo el mundo hablaba español: la recepcionista, la enfermera ¡y hasta el médico! Genial, porque explicar las dosis y blablablacomonomatarmemientrasmepinchas en inglés iba a ser un coñazo.
El pinchazo bien, aunque he de decir que me ha sorprendido que tanto en esta vez como en la anterior, los doctores no llevaban guantes para ponerme la inyección. Si hay algún médico leyéndome, ¿Esto es normal? Vale que no se han restregado mi sangre por los ojos ni la jeringa por el suelo, pero desde luego en España siempre me la ponen con guantes. Bueno, sin más.

Y aqui viene lo mejor: Aparte de la vacuna quería hacer una consulta sobre lo que creo, es una infección. El hombre, sin examinarme ni nada ¡para qué examinarme! me ha recetado el antibiótico más potente que he tomado nunca. Una sola pastilla, hace tres horas, y aún me duele la tripa hasta el infinito y más allá. Veremos como evolucionan las cosas…

¡Ah! Aqui las recetas médicas no están hechas con un papel especial (creo que son extremadamente fáciles de falsificar, de hecho), solo pone lo que has de tomarte y la firma del médico.

He ido a la farmacia (ya había oscurecido, así que sumadle algun menos algún grado de más) y me he comprado las medicinas: 19.90$, Es decir, ir al médico a que me pinchen y me receten una pastilla me ha salido por la boyante cifra de 109.90$.

Otra cosa a destacar, para quien no haya estado por las américas, es la forma en la que te dan los medicamentos en la farmacia: en Europa (o por lo menos en los sitios donde yo he estado) cuando te recetan algo y vas a la farmacia a por ello, te dan una cajita estándar con tu medicamento, y dentro encuentras las instrucciones. Aquí te dan una cajita naranja como estas de aqui en la que ponen una pegatina con tu nombre, la cantidad de pastillas que tienes que tomar y la forma de administración (En mi caso, una única pastilla ingerida  junto con comida). Dentro de la cajita ponen la dosis EXACTA que te ha recetado el médico, es decir, si tienes que tomarte una pastilla al dia durante dos semanas habrá 14 pastillas, ni una más ni una menos.
Así no se hace un gasto innecesario y además están seguros de que no te sobremedicas; la verdad, me parece una buena fórmula. Además, junto a tu cajita naranja te dan unos cuantos papeles con el prospecto completo de tu medicamento, y un recibo que se supone, has de guardar. Interesante.

Sea como fuere y una vez con mi vacuna y mis medicinas, me he vuelto para el hotel en la más absoluta oscuridad (¿Para qué poner farolas en las calles, SI NO HAY PEATONES?) y resbalándome con la nieve y el hielo. Me he comprado un delicioso bocata Subway y me he zampado mis antibióticos viendo doctor en Alaska 🙂

Y ya no me queda nada para acabar el semestre…¡muero de ganas! 😀

 

 

1 comment
  1. El sistema medico Americano es bastante peculiar y hecho a la medida para esa cultura, o culturas de ese país. Como dicen ellos con sus mantras perpetuos.. “Land of the Free”, “The American Dream”.. De vez en cuando, no es tan “free” a la hora de tocar sus servicios médicos o peor, clínicos. Pero Amarna, por esos sabes tú muy bien, lo importante que es llevarse un buen seguro médico cuando se viaja por este mundo.

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