Como procesar positivamente una escena complicada

Es curioso la cantidad de experiencias que te encuentras en la industria pornográfica. Algunas son buenas y otras no tan buenas, pero como actriz siempre tienes que encontrar la manera de coger lo que te viene de forma constructiva, o corres el riesgo de cargarte una de las cosas más íntimas, bonitas y profundas que tienes: tu sexualidad.

Como yo soy una tiquismiquis y solo ruedo con quien me sale del pie, el número de experiencias positivas, divertidas y constructivas que he tenido en este mundillo ha sido alto. Muy alto.

Pero de vez en cuando la superficialidad de la gente me cae al alma como un jarro de agua fria.

Decía Nina Hartley en una entrevista que la mayoría de los actores y actrices están en este negocio porque son adictos al sexo, a la fama o al dinero. Con los primeros me suelo llevar de maravilla, pero cuando me toca rodar con alguno de los otros, la cosa empieza a chirriar un poco más.

Y es que a veces grabas con personas a las que les importas una mierda. Así, tal cual. No es que este esperando dormirme abrazada a mi compañero de rodaje, ni mucho menos, pero un mínimo de preocupación, o de atención por la otra persona siempre es de agradecer. Un “Oye ¿qué tal? ¿Estás bien?”. Con eso es suficiente.

Yo cuando ruedo intento que la otra persona se lo pase bien, que esté cómoda, hacer cosas que le gusten, ayudarle si la postura que tenemos que hacer es difícil…en definitiva, ponérselo fácil para que pueda disfrutar al máximo posible.

Lamentablemente, para las personas que trabajan en esto con el fin de ganar mucho dinero en muy poco tiempo no eres una actriz, no eres una compañera de rodaje. Eres un medio para conseguir un fajo de billetes. Y no se van a preocupar por ti, por tu bienestar o por tu disfrute. Les da igual si te gusta lo que te están haciendo o si te están haciendo daño.

Mecanizan sus actuaciones, y solo saben poner la misma cara, hacer las mismas cosas. Un gemido aquí. Un “orgasmo” allá. La boca muy abierta y los gemidos muy altos. Pero por dentro no hay nada. Están vacios. No hay placer, no hay atracción.
No te besan, no te miran a los ojos. ¿Pero cómo puedes follar con alguien sin querer sostenerle la mirada, por dios?

Es increíble lo frívolo que puede ser este mundo, y lo complicado que es procesar las cosas cuando estás al otro lado. Imaginad que estáis follando con una chica preciosa, que os atrae un montón y con la que os gustaría hacer de todo. Y ella esta fría como el mármol, te echa miradas de estatua y finge. Finge todo y se nota que finge. ¿No se os bajaría todo el calentón?
Si esto ocurre en tu vida privada, le abrirías caballerosamente la puerta y la mandarías a su casa.
Pero en un rodaje no puedes hacer eso.

Yo personalmente me dedico a intentar pasarlo bien y disfrutar en las sesiones, no solo a poner el coño y ganar dinero. Y cuando estoy rodando con alguien que me atrae, que me gusta y con el que quiero acostarme, y la persona en cuestión me besa con la boca cerrada, pues se me cae el alma a los pies.

Y aquí es cuando entra en juego la capacidad de saber procesar todo esto de forma positiva. De tomar una situación compleja y convertirla en constructiva. Porque es muy fácil deprimirte y hacer una escena de mierda. O peor aún, empezar a fingir tu también.

Cuando me pasan este tipo de cosas, intento concentrarme en mi misma, en mi propio placer y en la intencionalidad de dar placer a la otra persona. Porque para mi, saber que la otra persona está disfrutando es lo que mas me pone dentro del sexo. Así que intento hacerlo todo lo mejor posible; a veces funciona y la otra persona cambia su actitud y empieza a disfrutar de verdad.
A veces no, y entonces me quedo con el sabor de boca de haber hecho todo bien, de haber dado a mi compañero y a la cámara todo lo mejor de mi misma y de mi sexualidad.

Porque si caigo en el juego de la otra persona y empiezo a fingir yo también, luego me sentiré como una mierda. Por estar vendiéndome, por estar traicionando mis valores y el motivo por el me metí dentro de esta industria. Lo que propongo es más complicado, pero más reconfortante.

Por favor,actores, actrices que estéis leyendo esto: Nunca caigáis en la monotonía. Nunca empecéis a rodar únicamente por ganar dinero.
Porque os cargáis vuestra sexualidad, y de paso sembráis cadáveres a los lados.

18 comments
  1. BUEN ARTICULO. AL CASQUERÍMETRO DE MAYO

  2. Pues me da que describiendo la industria pornográfica has acabado retratando a la sociedad en sí, ya que esas actitudes son habituales, no sólo en el sexo, a veces falta pasión y autenticidad. Gente como tú, con esta actitud, sois muy necesarias en esta industria.

  3. Asi es Amarna!!! que bronca da ver una escena en la que la actriz no pone todo de si, pero en un punto tal vez sea entendible, ahora que un actor no quiera poner el “alma” en una escena, eso si que es repudiable!!!

  4. Sin palabras una vez mas con tus textos…. de verdad que ojalá todas las actrices y actores lo leyesen y se aplicasen el cuento… por que hay escenas que son mas que complicadas por tanta frialdad.

    …RYN…

  5. Jorobas me lo has quitado de la boca esto era no que preguntaba por privado, como era posible que otros actores os cojan por el cuello o os den una bofetada sin venir a cuento, como se lleva esto.

    1. A mi personalmente me gusta mucho el “rough sex”, pero supongo que dependerá de la chica 🙂 Vamos, que yo lo llevo a las mil maravillas.

  6. Gracias Amarna, por rescatar del vacío del porno que a mi también me habían dejado así justo como tú lo describes.

    Gracias, por darle un sentido humano que quizá muchos nos olvidamos y que no sólo sea una industria donde la imagen y las cámaras sean una mera ilusión para el goce desde el espectador para beneficio de las productoras.

    Gracias.

  7. se dice ‘tiquismiquis’

    1. ¡Gracias! Corregido 🙂

  8. Tienes toda la razon, se le debe de poner toda la pasión a tu trabajo, y por eso es que casi no me gusta ver el prono profesional siento que son fingidos sus gestos y hasta los orgasmos, como me gustaria verte actuar.

  9. en los trabajos de Amarna siempre apareces muy natural i con una sencillez que no parece que sea un rodaje.

    1. Sin palabras una vez mas con tus textos…. de verdad que ojalá todas las actrices y actores lo leyesen y se aplicasen el cuento… por que hay escenas que son mas que complicadas por tanta frialdad.

  10. Pues creo que si es valida manera de procesa que es no prestarle importancia, pero si el evento fue muy intenso o se hace de forma reiterada se corre un riesgo y es deshumanizar (por así decirlo) el acto(que puede abarcar cualquier acción), y en general no creo que sea buena idea porque ahí uno empieza a caer en los excesos y la indiferencia.

    PD: Oye mira buen detalle osea que incluso a muchas de ustedes les gusta quedarse abrazadas y acurrucadas con el que han pegado un brinco?.

    1. A muchas no lo sé. Yo estoy hablando de mi experiencia personal, sin generalizar 😉 Pero si, soy una persona cariñosa y obviamente si tengo buena química con alquien me gusta un poco de “aftercare”.

  11. A raíz de este artículo me pregunto si caerá uno dentro de poco acerca de cómo gestionar los malos sentimientos, o actitudes, o celos, o como lo prefieras llamar, un placer leerte 🙂

    1. ¡El placer es mío, Ana! 🙂 En realidad toda forma de gestión está en la mente: para procesar las cosas de forma positiva basta con ¡Tomarse todo de forma positiva! Ir con el flow y restarle importancia a los problemas. Se que suena más fácil de lo que en realidad es 😉

  12. Hola Amarna!! Estoy de nuevo por aquí 🙂

    No sé si conocerás (no tiene por qué ser personalmente) o habrás visto algún video de Logan Pierce. Yo he visto unos cuántos y me parece un actorazo de diez (aunque, personalmente, para mí, el mejor, que supera el diez, es Ryan Driller -no sé si estarás de acuerdo conmigo… me gustaría saber tu opinión-), no creo que cumpla ninguno de los dos últimos requisitos por los cuales está en el negocio como cita Nina, ya que cuando lo he visto en acción, me parece que pone todo su esfuerzo y lo hace para disfrute tanto del espectador como de su compañera y el suyo propio.

    Sin embargo, hay algo en él y en sus escenas que hacen que mi “conexión emocional” (por así decirlo) con él, como espectador, no se termine de establecer… OJO, no estoy hablando sexualmente ni del acto en sí, sino en los momentos tanto previos como after.

    Resulta que cuando lo veo entrando en caricias con su compañera, su forma de besar tiene algo que, como ya te dije antes, hace que no termine de establecer una “conexión emocional” con él… porque (este punto depende del tipo de espectador. Yo te cuento mi caso, lo que yo veo, percibo y la sensación que me da) me da la sensación que lo hiciera como con “asco”, como que no le gusta intercambiar la saliva (no hallo unas palabras o un término adecuado para decirlo de una manera que no suene tan grosera, por favor, discúlpame) ya que nunca suelo verlo tocar o meter la lengua a su compañera mientras que ella sí lo hace. Y en otras escenas que he visto (no de él, si no de actores y actrices diferentes) suele hacerse muy a menudo. Mientras se da el acto, lo veo disfrutar a él y a su compañera, ambos lo dan todos que terminan hasta sudados (algo que, por cierto, me encanta muchísimo) y una vez han acabado, se vuelven a besar y vuelve a lo mismo: parece que besa con la intención de no hacer demasiado roce con los labios de su compañera, ya que ella lo besa BIEN (mejor dicho, le da un beso en condiciones) y él apenas lo hace… entonces es lo que no termina de “atraerme”.

    ¿Qué opinas respecto a esto? :-/

    1. Pues la verdad es que nunca he rodado con él así que no puedo tener una opinión argumentada, Tarek 🙂 ¡Pero me alegro de que me des la tuya!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.